"Zero" no es la salida, es la meta... ZERO emisiones: es el objetivo del que tanto oímos hablar desde la Unión Europea, en la carrera hacia la descarbonización de nuestros edificios para conseguir frenar el calentamiento global.
Con la recientemente aprobada Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (DEEE, o EPBD de sus siglas en inglés), la línea de salida está más clara y estamos un paso más cerca de la meta.
El sector de la edificación es uno de los de mayor consumo energético en la UE y responsable de más de un tercio de las emisiones relacionadas con la energía. Por este motivo, esta directiva exige la eliminación progresiva del uso de combustibles fósiles en edificios. Las subvenciones a calderas fósiles individuales se prohíben ya el año que viene, con vistas a una eliminación completa de las calderas fósilespara 2040, que debe integrarse en el futuro Plan Nacional de Renovación de Edificios, incluido como obligación para los Estados Miembro.
Proyectos de rehabilitación de edificios con bomba de calor
Entre las soluciones para los proyectos de rehabilitación que tendrán que acometer arquitectos y técnicos, la más impulsada desde la UE es la bomba de calor (aerotermia, geotermia). Las empresas de AFEC – Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización, llevan décadas poniendo en el mercado esta tecnología que, a diferencia de otras más incipientes en el campo de la generación de calor renovable, es probada y madura, y la única 3X3, triple-triple, válida para:
- Menos emisiones, más renovables y más eficiencia energética.
- Sectores residencial, comercial e industrial.
- Funciones de calefacción, refrigeración y agua caliente.
Además, la bomba de calor es parte de una transición energética socialmente justa, ya que ofrece un mayor apoyo a familias con menos recursos, gracias a su factura energética un 70% menor que la de calderas fósiles a lo largo de los 15-20 años del ciclo de vida.
Nuevas perspectivas con la EPBD
Entre sus ámbitos prioritarios se encuentran algunos que obligarán a arquitectos, ingenieros y técnicos a abordar proyectos bajo nuevas perspectivas:
- Descarbonización, con la introducción de edificios net-zero (cero emisiones) como nueva norma para edificios nuevos, el despliegue de energía solar, el cálculo del carbono en todo el ciclo de vida o la eliminación progresiva de incentivos y nueva base legal para prohibiciones nacionales en el uso de calderas fósiles.
- Modernización e integración de sistemas, mediante infraestructuras para movilidad sostenible, la incorporación del SRI (Smart Readiness Indicator, o indicador de preparación inteligente), y sistemas para la mejora de la CAI (Calidad de Aire Interior), a través de la ventilación y otros sistemas técnicos de edificios, ya que la EPBD también busca dar mayor visibilidad de la mejora de la salud y el confort.
- Información, financiación y marco general de apoyo, para lo cual cobrarán importancia los certificados de eficiencia energética (CAEs), las finanzas sostenibles y alivio de la pobreza energética, nuevas directrices para la renovación profunda, el pasaporte de renovación y las ventanillas únicas.
- Renovación, con requisitos mínimos de eficiencia energética (MEPS – Minimum Energy Performance Standards), y la exigencia de un Plan Nacional de Renovación de Edificios.
El calendario está muy cerca… A partir de 2028 todos los edificios públicos deben ser de cero emisiones (ZEB), y a partir de 2030, también los no públicos, porque lo más probable es que la construcción posterior a 2030 no se renueve antes de 2050, o sean reformas mínimas, y sin esa contribución no se llegaría a los objetivos.
En otro orden de cosas, los Estados Miembros deben ofrecer garantías a los inquilinos, garantizar que los certificados energéticos de edificios y los pasaportes de renovación sean fiables y asequibles para hogares vulnerables, y establecer ventanillas únicas dedicadas.
Dichos Certificados de Rendimiento Energético (EPC, de sus siglas en inglés) tendrán un papel informativo más importante y de mayor valor: como ejemplo, en Francia solo se pueden alquilar inmuebles cuyo EPC está por encima de cierta letra. Actualmente hay diferentes escalas en Europa. La nueva irá desde la A, un edificio de cero emisiones, a la G (peor caso). Los edificios A+ podrían aportar una contribución neta a la red.
Ahora queda la tarea de trasponer esta directiva a normativa y legislación española, tentativamente para mediados de 2026, y de empezar lo antes posible a elaborar directrices y actos delegados que puedan armonizar y facilitar el proceso… Tres-dos-uno… Zero.